lunes, 8 de diciembre de 2008

Parecía fácil

Pero no lo era


Quién me iba a decir que cubriríamos conferencias de 5 horas de duración. Quién me iba a decir que serían de expertos en materias variopintas del Medio Ambiente. Quién me iba a decir que tendría la mala suerte de que me tocaran algunos de los seres más soporíferos del universo. Quién me iba a decir que la mayoría se escudaría en un Power Point del que sólo leerían y pasarían diapositivas con gráficos, datos, más datos, gráficos y más datos a una velocidad vertiginosa y que habían preparado la noche anterior.


Quién me iba a decir que no sacaría más de dos párrafos noticiosos de todo esto. Quién me iba a decir que tendría que exprimir y sacar jugo de donde no hay para escribir una nota de prensa. Quién me iba a decir que tendría que traducir a lenguaje humano las pocas declaraciones decentes que capto. Quién me iba a decir que esto era un coñazo.


Quién lo iba a decir.



Quién nos iba a decir que nos lo fuéramos a pasar tan bien. Quién nos iba a decir que tendríamos un jefe, que además de buena gente nos haría sentir útiles, apostaría por nosotros y acertaría en todas sus decisiones. Quién nos iba a decir que nos convertiríamos en mini-expertos en Medio Ambiente. Quién me iba a decir que existe una Comisión Europea de Polifosfatos y uno de sus miembros estaba sentado a mi lado. Quién me iba a decir que recogería bolis, cuadernos y carpetas como para escribir El Quijote (del derecho y del revés) infinitas veces. Quién me iba a decir que tendría latas en las que crecen margaritas y petunias.


Quién me iba a decir que le explicaría a nuestra azafata de prensa que EFE (y no ‘F’) y Europa Press (que no ‘Express’) son agencias de noticias y ‘freelances’ no es un medio de comunicación. Quién me iba a decir lo bien que se vive en La Sala, con café y pastitas todo el día. Quién me iba a decir que a los grandes medios les importa 0.2 el medio ambiente (lo cual no es una gran sorpresa). Quién nos iba a decir, que, a pesar de no cobrar, comeríamos como reyes.


Quién me iba a decir la cantidad de arrugas que tiene Ana Botella a pocos metros de distancia. Quién me iba a decir que aprendes Geografía yendo de un lado a otro del Palacio de Congresos. Quién me iba a decir que un periodista peruano iba a ser el más simpático de todos los del gremio. Quién me iba a decir que hasta encontraría por allí a directores de cine. Quién me iba a decir que escucharía y leería la palabra SOSTENIBILIDAD unas dos millones de veces al día. Quién nos iba a decir que por fin nos ilusionaríamos algo con esta profesión. Quién NOS iba a decir que sería una gran experiencia. Y quién nos iba a decir que aprenderíamos tanto :)


Quién me iba a decir tantas cosas


Al fin y al cabo, El reto es publicar.



2 comentarios:

S. Vigara dijo...

=)


Fuimos, por unos días...periodistas de "verdad"

Viva la sostenibilidad!

Viva conama!

Viva viva viva!

Nacho Urquijo dijo...

con gente como tú da gusto dedicarse a esto. dónde puedo leer lo que sacaste en limpio de ese congreso?